
Cantolao en La Punta… playa de aguas calmas y frías
Soy parte del paisaje dama de alcurnia de sombrero y abanico
llego a la orilla
soy bendita entre todas las piedras
sin embargo los cangrejos de mí se esconden
las olas suaves besan mis pies
dos niños juegan
un anciano lee el diario
la barrendera recoge desperdicios
las gaviotas curiosas me miran
mis pasos inseguros van al muelle del puerto
decido volar
soy pelícano planeando mis dominios
sobre mi Callao querido
donde anclé tantas veces sin brújula ni marinero
un lanchero me ofrece por diez soles
navegar por El Frontón San Lorenzo Palomino y Cavinzas
ya estuve en tierra y aire ahora iré por mar
por el arca del lanchero rezo por más pasajeros
meciéndome en las olas quiero dormir
sube un hombre de mirada triste
con un niño de la mano
me saludan les sonrío
el niño está asustado
el hombre lo abraza tiernamente
sumerjo mis manos entre el vaivén de las olas
distingo veloces peces escapando
en cambio los lobos marinos
nos rodean curiosos y juguetones
sus miradas puras las capturo
digo al niño allí está el faro que guía a los piratas
¡mira esas son las gaviotas peruanas!
aquellos de pecho blanco y espalda negra
son los pingüinos de Humboldt
El niño feliz quiere tocarlos
un pelícano cruza nuestro cielo
soy yo regresando con mi tristeza
el hombre sentado a mi lado
me obsequia una piedra
la guardo en mi cartera y le sonrío agradecida
no sabe que son mías todas las piedras del mundo
*
Fotografía: “Mis piedras” de lily Cuadra
.