Anduve rasgando el cielo
30 de Abril de 2006

Anduve rasgando el cielo,
buscando a mi lucero,
entre nubes y espíritus
cargados de desconsuelos
allí estaba mi lucero
alumbrando sufrimientos.
Lucero, lucerito,
ven a hacerme compañía,
no soy alma en pena
solo tengo incrustada
una espina en el alma.
Muéstrame el sendero,
ando perdida sin la estrella
que apagó el carcelero.
Tu mi lucero brillante,
que alumbra las huellas
en mis pasos caminantes,
pisadas furtivas
que han de seguir
los perros que aullarán
cuando me tenga que ir.
Mi ausencia, no la notarán,
ni mi sombra se ha de quejar.
Regálame un manojo
de titilantes luciérnagas,
es mi último antojo
a cambio tejeré las algas
con auténticas risas de nácar.
Lucero, lucerito
tengo frío,
cúbreme con el mar…
Rasgaré el cielo
le robarle un suspiro
así mis recuerdos
se han de sosegar.
Están quietos mis labios…
Se cansaron de esperar…


