Éramos tan felices sin conocernos tanto
21 de Septiembre de 2006

Era una llama refulgente
la antorcha que nuestras manos sujetaban
no teníamos que llegar
ya estábamos
era nuestro orgullo transgredir las reglas
para que correr si el olimpo
lo teníamos a nuestros pies
no hacemos mal a nadie solíamos decir
y en nuestro mundo atamos heridas
que no dejaron de sangrar
dimos limosnas a nuestros mendigos
y comimos manjares
que los dioses guardaban celosos
y fui tú y tú mi yo
no alcanza la savia de nuestros adentros
para alimentar el fuego que se apaga
débil chispa que resiste agonizar
éramos tan felices sin conocernos tanto
el fuego prende eso es vida
espero no te importe
correré como todos los humanos
te dejo la tea encendida
yo voy al norte
*
Arte:Julia Ardón www.ciberfeminista.org