Rosaura, la muñeca de trapo (cuento corto)

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Tantas veces ¡Adiós! Nos dice Luis Zambrano desde su poemario
Tantas veces nos dicen o decimos ¡Adiós!
Este es el caso de Virginia, tantos amores que los dedos de sus manos no alcanzan para contarlos.
Virginia 30 años, bella, espiritual, dulce, todos nos preguntamos ¿Porqué? con tantas cualidades y sigue sola. Les cuento, tengo un gran defecto, soy curiosa, y empecé a indagar, una amiga en común dijo: se que Antonio se fue por que ella no quiso darle un hijo, calculo es el mismo motivo de sus otros amantes.
Mis deseos de averiguar llegaron a tal límite que pedí una cita a Virginia para conversar, a lo mejor podía ayudarla.

- Se lo que te mueve a querer saber de mi soledad, se que nadie se lo explica, es muy simple.
Nací con labio leporino, ya se, igual que a mi una operación y listo, mi madre era epiléptica, murió joven y no se quien fue mi padre. Tengo horror de traer al mundo un niño enfermo, a veces despierto aterrada y traspirando, sintiendo que en cualquier momento sufriré un ataque igual que mamá.
Cubro mi deseo de ser madre atendiendo niños en el hospital de huérfanos,  ni siquiera me atrevo a adoptar. Es por eso los amores me dicen adiós,  no encontré el hombre necesitado de pasar el resto de su vida junto a una buena mujer, aparentemente sana, que en las noches acuna su muñeca de trapo, de 30 años, que le canta … duerma mi niña, duerma mi amor. Y al amanecer… le cambia de ropa, la sienta frente a la ventana y le dice: mira a los chicos como juegan, cuando seas grande te llevaré al parque, allí compartirás con otros niños, yo te cuidaré sentada en aquel banco.
Salí con los ojos húmedos, comprendí de golpe su soledad,  ella seguía hablando con  Rosaura, la muñeca de trapo, parte de su vida. 

Imagen: 

Rosa Rolanda  (1895-1970)
Niña de la muñeca , 1943
Oleo / tela
65 x 50 cm
www.museoblaisten.com/…/ninaconmuneca1

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