De aromas y fantasmas

En tu jardín florecieron los jazmines
escalaron la tapia que los cuervos rompieron
el pasado otoño
la fragancia pasa por tu puerta
y se impregna en las paredes de tu casa…
donde tú tantas noches despides
a los fantasmas que allí habitan
que se sientan a tu mesa
y se abrigan en tu cama
no los quieres más
ellos se acostumbraron a ti
prendes leños
con la esperanza que se vayan
más el fuego traicionero chisporrotea
ese ruido es música que danzan los demonios
en su rito claman por las almas solitarias
que duermen al borde del abismo
apaga el fuego soporta esta noche el frío
tal vez mañana Satanás baile en otra pira
y puedas calentarte sin fantasmas
disfrutando los aromas
deliciosamente penetrantes
que dejan los jazmines