
(Cuento corto)
¿Cuanto cobras linda? Me preguntó un hombre de aproximadamente cuarenta años, desde un auto bastante moderno, no entiendo de marcas, ¿el color? azul. Lo quedé mirando, luego de reaccionar por unos segundos, respondo coquetamente, ¿No me diga que estoy tan bien, como para que usted me pague? El tipo con ademán sarcástico preguntó ¿No me digas que lo haces gratis?..
Sin demora, queriendo bajarle el sarcasmo y su mirada pícara, dije, si, lo hago gratis, nunca me pagaron, y dígame usted lo hace únicamente ¿pagando? ¿No tiene quién lo quiera?… El hombre sintió la pegada, pero no se achicó. Sonriendo respondió tratando de conquistarme
- Ver una mujer atractiva por esta calle, imaginé que podría pasar un agradable momento, le ruego me disculpe si la ofendí.
-No, para nada dije sonriendo, las prostitutas merecen mi respeto, ellas eligieron trabajar así, y bueno, no debe ser nada fácil, imagínese, acostarse con tipos desconocidos, y que puedan hasta hacerles daño.
- Por favor la acerco a donde usted va, será un placer…
- Gracias, no subo en autos de desconocidos.
- Le invito un café, podemos ir caminando, en la esquina hay uno. Por favor diga que si.
- Está bien, acepto.
Sería largo de contar, esto sucedió hace cinco años, tenemos dos amados niños. Aquel día él buscaba una mujer, según me comentó, no para hacer sexo, quería conversar, hablar de mil cosas, sentir una compañía. Le confesé que también estaba sola, venía de una ruptura sentimental. ¡Quién lo diría! “Prostituta fracasada y cliente sin experiencia, encontraron el amor”
*Imagen:
http://www.noticiasdealava.com/ediciones